Historia de las fiestas de moros y cristianos en Novelda

Las fiestas de moros y cristianos de Novelda son relativamente jóvenes. En el año 1969 se celebró en el emplazamiento del Castillo de la Mola el Día de los Castillos, acto que consistía en la realización de actividades relacionadas con la fiesta de moros y cristianos en su entorno histórico. Este acontecimiento sembró la semilla festera en nuestra localidad, y varias personas residentes en Novelda pero relacionadas con la fiesta de otras poblaciones, entre los que destacan D. Luís Vera Poveda y D. José Luís Mira Martínez, comenzaron a gestionar lo que sería el primer desfile de moros y cristianos el año 1970.

Con muchas dificultades y esfuerzo se pudo conseguir que un puñado de jóvenes comenzara a ensayar en los jardines del Casino los primeros pasodobles y marchas moras. Las pocas escuadras que formaron el primer desfile adoptaron el nombre de Astures y Negres Betànics. Estas comparsas tenían sus sedes en almacenes particulares, muy alejados de los cuartelillos y kábilas que conocemos en la actualidad.

Se optó por realizar las fiestas de moros y cristianos en honor a la Patrona de la localidad “Santa Mª Magdalena”, y por ese motivo se eligieron los días que había menos actividades en las fiestas patronales para realizar los desfiles.

A pesar de las dificultades, el número de comparsas se multiplicó por dos, naciendo así Árabes Beduinos y Caballeros del Cid en 1971. Tras varios intentos de trayecto y fecha, en 1972 se decidió fijar los desfiles el día 21 y 23 de julio. Cabe destacar que este año desfilaron por primera vez mujeres, dato que aclara o hace constatar que estuvieron integradas en la fiesta prácticamente desde su comienzo. Este mismo año se realizó por primera vez la embajada desde la Torre Triangular del Castillo de la Mola siendo ésta y sus embajadores importados de otras localidades debido a que Novelda carecía de embajada propia.

Durante 1972 y 1973 nacieron cuatro nuevas comparsas. Los Moros Berberiscos (actualmente Piratas Berberiscos) fue la primera en aparecer, seguida de Árabes Damasquinos, Tercios de Lepanto y Caballeros del Rey Don Jaime I. 1973 fue un año muy importante para las fiestas de moros y cristianos de Novelda porque, tras la creación de la primera Junta Central de Comparsas presidida por D. Manuel García Terol, se presentaron los primeros cargos festeros y la embajada escrita por D. Luís Pérez Beltrá.

Este año la interpretaron por primera vez hijos de Novelda, entre ellos Daniel Abad Mira y Antonio Guillén Torregrosa. Fue también en este año cuando se completaron los actos que más han arraigado en las fiestas desde entonces.

Con la incorporación de los moros y cristianos en la ofrenda de frutos al asilo de ancianos podemos comprobar que todos los actos que ya se habían establecido con anterioridad continúan implantados en nuestros días, entre ellos la entrada de bandas, retreta, embajada, comida al asilo, desfiles y embajada humorística.

El itinerario del desfile ha sufrido a lo largo de la historia festera de Novelda diversas modificaciones. Es posible que en la retina de más de un noveldense se haya quedado la bajada de los festeros por la calle San Roque y Emilio Castelar adornada con una bandera de España en el suelo, saliendo las comparsas de la Plaza San Felipe en 1972 o por la Avenida Reyes Católicos en el 76, año en el que también se comenzó con el tradicional recorrido de kábilas y cuartelillos.

Las fiestas Patronales y los moros y cristianos por fin tuvieron un acto en común en 1977. Los cargos festeros, una escuadra de Caballeros del Rey D. Jaime y otra de Piratas pudieron participar por primera vez en la procesión que todos los años se organiza para acompañar a nuestra patrona por las calles de nuestra ciudad el 22 de julio.

La primera década de fiestas marcaron las pautas para el asentamiento de la fiesta pero, a mediados de los ochenta, la crisis económica que azotaba el país afectó también a los moros y cristianos. Varios altibajos en diferentes comparsas desembocaron en la desaparición de tres de ellas: Tercios de Lepanto, Caballeros del Cid y Omeyas. Tras esta desaparición, la comparsa Caballeros del Rey D. Jaime I se se fusionó con Caballeros del Cid en 1993 permaneciendo esta unión hasta 2012, año en el que la comparsa resultante desaparece nuevamente.

A finales de los 90 vuelve a darse un impulso al bando moro con el renacimiento de la comparsa Omeyas, aunque desgraciadamente en 1998 hay que lamentar la desaparición de la popular y querida comparsa Llauradors.